Friday, March 14, 2014

Maduro debe encontrar difícil pensar

Nicolás Maduro debería pensar, pero eso es muy difícil.

El país está compuesto por millones de personas, cada una de ellas distinta de la otra, unos son por ejemplo, de una religión y una parte son de otra.

No sé si usted se habrá dado cuenta, pero los católicos, por citar un caso, no concuerdan en todo con los protestantes, pero no por eso se los ve convocando cadenas de televisión para insultar a los que difieren de su opinión o sus creencias y decirle a los otros que son gente de creencias escuálidas.

Igual que usted no ve a los representantes de otras iglesias decir por televisión que el Papa es un representante de un imperio o una institución arcaica. Lo que piensan no es motivo de agredir a los otros. Que lo haya sido en el pasado no quiere decir que se mantenga ahora, se evolucionó, cambiaron los tiempos y las posturas.

Y es que creen en el mismo Dios, aunque de diferente manera, y es mejor ver lo que los une, en lugar de aquello que los separa. Esto se lo digo a ver si usted sigue el ejemplo y deja de justificarse y ser violento.

Si usted dice que quiere a Venezuela a su manera pues recuerde que los demás la quieren tanto o tal vez más que usted, de una manera democrática, no a la suya socialista, que fue impuesta por su predecesor, que engañó a muchos con sus posturas iniciales y después hizo lo que le vino en gana.

Usted y su predecesor se ensañaron contra cualquiera que se les opuso y sembraron el odio que usted ve hoy en las calles.

Ni él ni usted aprendieron a aceptar que hay quienes no creen en ese sistema que nos quieren imponer. Ustedes siguieron el ejemplo del régimen de una isla que hoy parece colonizarnos a su antojo y, a pesar de que hablan del respeto a la voluntad popular, se niegan a reconocer que más de la mitad del país no está de acuerdo con ustedes y le cierran el paso a la voluntad popular, esa que usted tanto menciona, con insultos, cadenas de televisión, tanques, balas y violencia.

Un dirigente sabio e inteligente, que no lo era su predecesor y no parece serlo usted tampoco; habría reconocido hace tiempo, que el país necesita otro camino que incluya a todos y no sólo a los que apoyan ese supuesto sistema que hasta ahora sólo ha producido ruina económica y nos ha convertido en lacayos, palabra que usted usó contra otro país, de potencias asiáticas, europeas y de una isla caribeña que debería agradecernos y no imponernos.

De modo que deje de estar insultando a los demás y de proyectar sus problemas con calificaciones absurdas, cuando el fascista, el escuálido, el corrupto y el servil, están más cerca de su lado que de los contrarios.

Aprenda a ver sus errores y a aceptar que buena parte del país no lo acepta y no culpe a los otros de buscar apoyo en el extranjero, usted lo busca en Asia, Europa, el Caribe y muchos gobiernos serviles de Latinoamérica.

Es hora de que se dedique a pensar.